ME DIRIJO A VOSOTROS
Cuando el amor de Dios está tan claramente dirigido hacia vosotros, los humanos, que él os habla y os da a conocer Su voluntad, así aprendéis a conocerlo como a vuestro Padre. Que desea relacionarse con Sus hijos, Que desea hablarles y Que se alegra cuando Sus hijos Le escuchan. Y en este Padre podéis verdaderamente tener plena confianza; podéis entregaros por completo a Él, confiarle vuestra vida terrenal y a vosotros mismos, y renunciar con confianza a todos vuestros deseos, porque el Padre se preocupa por vosotros en Su amor, y siempre considerará a Sus hijos como lo reconoce como es justo y bueno.
Y verdaderamente podéis creer en Su amor por vosotros, a quienes ha elegido para ser Sus herramientas en esta Tierra … Porque solo pudo hacerlo porque también reconoció vuestro amor por Él, porque sabía qué servicios estabais dispuestos a prestar, y vuestra disposición siempre presupone un cierto grado de amor. Y ya que os tomó a Su servicio, también os dio una prueba de Su amor: Su Palabra … Y con esta prueba deberíais fortaleceros, también debéis reclamar Su amor y pedirle a Él continuamente que Se entregue a vosotros. Y Él lo hará …
Cada ser humano es algo sumamente valioso para Él … es parte de Él, producto de Su inconmensurable poder de amor, y está destinado a lograr grandes cosas en el estado eventual de perfección … Dios nunca abandona a una sola alma, corteja durante eternidades por su amor, porque solo el amor puede establecer el vínculo entre Él y el alma … Pero una vez que el amor por Él se ha encendido en el corazón humano, Él nutre y cuida la pequeña llama para que nunca muera, para que se propague y crezca hasta convertirse en un fuego poderoso, que luego se une con el fuego del Amor Eterno.
Y tal ser humano, atrapado por el amor de Dios, no tiene nada que temer en la Tierra … solo necesita mantener su mirada hacia arriba, solo necesita desear llevado por el amor de Dios … Y cuando Dios Mismo le habla, sabe que es la voz del Padre llamando a Su hijo a Sí, y entonces puede seguirlo con confianza a Él y a Su voz … Pero el Padre también exigirá pruebas de amor de Su hijo, que consisten únicamente en llevar a cabo Su misión, en hacer lo que Él pide … a lo que el ser humano una vez se ofreció voluntariamente: a servirle a Él y realizar un trabajo que es urgentemente necesario porque solo puede ser realizado por seres humanos dedicados a Él, y que debe traer la salvación a las almas descarriadas en la Tierra y en el más allá.
Porque Dios ama a todas Sus criaturas y sabe de innumerables en necesidad a quienes no les negará Su ayuda. Sin embargo, el hecho de que esta actividad tenga que ser realizada por seres humanos requiere la libertad de voluntad; de lo contrario, sería verdaderamente fácil para Él de influenciar de manera extraordinaria en esas almas descarriadas. Y esta prueba de amor es lo que el hijo debe dar al Padre; no debe desperdiciar el tiempo ni fuerza donde podría estar activo para Quien le ha encomendado la tarea. También puede tener siempre la certeza de que recibirá la fuerza necesaria. Aún más, el hijo puede saberse cuidado por el amor del Padre, pues Su Palabra dirigida directamente a él es la mayor prueba de la presencia de Dios, y esto, a su vez, es señal del vínculo más íntimo entre el Padre y el hijo …
Amén